miércoles, 18 de junio de 2014

Guía práctica. Instructivo de una Demonique.


Es muy importante que no exponga durante horas prolongadas a su Demonique al sol, tampoco la someta a bajas temperaturas sin una buena chamarra –los pies: los pies siempre deben estar calientes-. No olvide que esta especie no tolera sonidos estruendosos por mucho tiempo y lo más importante: ¡NO VIOLE LA CANTIDAD PERMITIDA DE ALCOHOL QUE SU DEMONIQUE PUEDE CONSUMIR! El efecto secundario no le dejará un buen sabor de boca.

Reír: Hágame reír hasta que haga ese molesto sonido de cerdito, haga que me duela la panza y la gente volteé a verme como si ser feliz fuera falta administrativa.

Si evitar que el kraken en mi interior despierte, desea: No se interponga entre mis tres comidas del día –o más, puede variar si es que me he ejercitado-, no interrumpa mis horas de sueño, descansar es vital para toda Demonique.

Mi cerebro no está programado para entender indirectas: nos molesta que no nos diga las cosas de forma clara y explícita, en serio, no entendemos. No complazca todos mis caprichos: puede que me acostumbre y entonces sí, la cosa se pone fea.

No me diga nunca la verdad a medias por miedo a que me enojé, que si me enojo es totalmente mi responsabilidad: mi ineficacia emocional de manejar una situación que sale de mi control. No me tome de la cintura, tómeme de las manos y del rostro: míreme fijamente, hágame sentir que soy su objetivo. No lea mis cursilerías por compromiso, dígame que no, dígame que no cuando ese «no» sea su deseo.

No me deje por mucho tiempo sin escuchar música, puede que me irrite: que me saque de onda, pues. Si hago drama, active el modo: IGNORANDO, no me fume, deme por mi lado; recuerde que lo único que necesito es que me den cuerda para irme como hilo de media.

Si han pasado cuatro días desde la última vez que anduve en bici: ¡CUIDADO!, no se acerque porque seguro estoy de un humor insufrible.

Muy importante: No mastique con la boca llena cuando se encuentre cerca de mí: me hace llorar, me pone triste ver que sus padres no le enseñaron a comer correctamente, ya sabe, soy muy sentimental.


¿Ahora lo ve? Es bien fácil convivir conmigo. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario