jueves, 31 de diciembre de 2009

Recapitulación

Las páginas vuelan con el viento, el libro pareciera tener vida, se me esfuma. Al parecer mis yemas no son suficientemente fuertes, el libro se va y me permite husmear entre sus letras.
No alcanzo a leer mucho, soy casi indivente desde que lo descubrí (hace catorce años). Veo imagenes, pequeñas apariciones (tal vez sólo fragmentos) que hacen una revolución en mi memoria. Me evalúo, trato de entenderme, me justifico también. Toco mi cuerpo, quiero saber si es cierto lo que soy. Y estoy, es decir, me levanto cada mañana, hago lo que debo hacer: como, duermo, camino, hablo, tengo familia, gente que me ama, tengo sueños, y estoy viva. Es así como se supone que deba ser, o al menos, eso me había creído -y me gustaba creerlo-.
Pero en el fondo, en la punta de mi estoica alma se hallan esa absurda nostalgia, todo aquello que intento no afrontar y en su lugar voy acumulando en los huecos que me lo permiten. La verdad es que soy un manojo de inseguridades, temo incluso de las sombras, de dejar ir cualquier cosa que tocan mis manos, de perder incluso lo que no poseo. Me aterra dejar ir el tiempo, y este año se va sin pedirme autorización, sin siquiera avisarme, sólo se va y yo no puedo hacer nada, ni dejarlo ir. No sé, nadie me lo ha enseñado.
Quiero hacerlo todo mío, quiero poseer el tiempo, el viento; quisiera sentir sólo por un instante que algo me pertenece. ¿Es tan malo?. Esta vez quisiera quedarme únicamente con mis recuerdos (Tal vez el día en que cumplí años, no sé, algún momento especial. ¡Por piedad! ¡Quisiera quedarme al menos con este día!) tener por seguro que al menos las cosas que he vivido son mías. Pero no es así, este año está a punto de irse y con él todo lo que me ha sucedido. Me roba todo este ingrato tiempo.
¿Debería aceptar que todo se vaya en esta ráfaga de cambios?
No sé, no sé.
Me aflige pensar que en una noche todo deba irse de mi. Tan fugaz como se supone que será toda mi vida.

sábado, 26 de diciembre de 2009

Creado para mi Hermana Ana Diciembre 2009

Llegas tan pura, tan limpia y me impactas. Contagias mi alma obscura con tu luz, me recuerdas tanto a mi antes de conocer las verdades que ahora me persiguen.
Me azora, debo aceptar, que permanezcas, son pocas las personas que no temen después de conocer el fondo de este cuerpo sin alma. Y tu, tan firme, tan libre, te quedas: constante, sin miedo a mi.
Llegaste de mañana, sin sonrisa, con pocas palabras, pero, ¿Sabes? Aún así pude ver tu sonrisa y escuchar las palabras que tu alma soplaba. En ese momento supe que habrías de quedarte, perdí el juicio, me hallé incapaz de juzgarte. Sólo puedo agradecerte. ¿Que, qué opino?.. Qué puedo opinar de algo tan bello, que puedo opinar si no es que te quiero.

viernes, 25 de diciembre de 2009

Éste, ganó un premio hace mucho. Es una creación bastante vieja.

No sé que sea que ultimamente pienso en tu cuerpo,
tal vez sean esos labios tan dulces, o esa mirada incierta,
tal vez seas tu, tal vez sea yo.
Quisiera conocer todas las razones del mundo,
quisiera aprenderme los enigmas que guarda tu cuerpo,
deseo que dejemos de ser testigos de nuestra ausencia,
quiero ser poesía,
quiero ser tu piel y tu cuerpo.
No sé cuanto más pueda soportarte solo en mi memoria adolorida,
sobre los recuerdos que no consigo recordar,
no sé cuanto más pueda imaginarte,
cuanto más anhelarte.
Si pudiera tenerte una vez más, te rechazaría,
repudiaría ese cuerpo que a diario añoro,
me negaría irreductiblemente a tu pecho,
te sacaría de mi mente en ese instante.
¿Será que te prefiero en silencio?, te prefiero irreal,
disfruto el dolor de tu ausencia,
con calma tal vez pueda,
con amor -lo dudo-.
Tal vez han sido tus palabras, derroche de retórica
como dos copas sin vino, derroche de noches perpetuas,
de amores negados.
Tal vez sea algo de tí, o algo de mi,
algo que nos tiene poseídos, atónitos,
es algo de nuestros cuepos, tal vez también de nuestros corazones,
no sé si sea prudente, si debamos,
es claro que podemos, que sentimos...
Han sido solo palabras, siempre las mismas,
pero conjugadas en sentimientos distintos,
he sido siempre yo,
y en ocasiones, has sido siempre, siempre ... siempre tú

Devenir


Hoy tengo un montón de palabras rotas, de palabras que se pierden en lo que alguna vez quisieron decir. Hoy tengo más restos de palabras que de sueños rotos. Y lo que sale por mi boca, son sólo sonidos que despide mi alma, parecieran estar en una lengua extraña, parecieran surgir del fuego . Mi alma se comporta como un demonio, circunspecto e ingobernable.
He mirado en mi interior, con aquella luz casi extinta que destella de entre la linterna de mis recuerdos, y no encuentro nada, sólo visceras y escombros. No hay más que un hueco rodeado de heridas, de sentimientos que sangran y agonizan. Encontré trozos de fé, uno que otro vestigio de esperanza, pero al final, ninguno está completo.
-La luz de la linterna es cada vez más débil-
Sigo en el intento de descifrarme, camino lento, pero camino. He estado aquí por mucho tiempo, observando, escudriñandome a detalle. Jamás creí que mi interior estuviera en partes, no recuerdo bien que redujo todo a escombros y desastre, sólo estoy segura que debió ser algo inmenso, algo que yo tuve que haber desatado; podrá sonar pretencioso, pero nada tiene tanta fuerza pra terminar conmigo como yo misma. Parece que puse empeño, todo está en ruinas, me he venido esforzando tanto, que he conseguido aniquilarme.
-La linterna se apaga-
Ahora a tientas sigo buscando, ya sin recuerdos, ya sin palabras, por instinto más que por deseo. Y es en este momento cuando me topo con las cosas más importantes, cuando mis manos laceradas tocan mis adentros para reconocerme. Ensangrentadas mis pupilas, salpicado mi pecho, ¿Qué es esto?, el olor de la pérdida inunda el lugar, el olor a muerte, a mi propia muerte. Descubro que hoy sólo queda un cuerpo, un cuerpo simple que funciona correctamente. Hoy no hay alma, sólo un espíritu decrépito. Sentimientos que alguna vez existieron son ahora sombras, burbujas de tiempo bañadas en sangre. No soy más que palabras rotas sin recuerdos.
-¡Quisiera volver a encender la linterna!-

Los fantasmas de Lisboa

Dónde estará el pasado que tuvimos
el pasado que tuve entre tus brazos
En la calle resuenan nuestros pasos
pero no estamos: nos desvanecimos
Dónde estarán los besos que nos dimos
la tristeza tan dulce de los fados
tus promesas tus llantos mis enfados
nuestros cuerpos que un día compartimos
Asustados los nuevos ocupantes
de nuestro cuarto en el hotel escuchan
la risa de personas que se duchan
Como los personajes de Pessoa
somos almas sin cuerpo: dos amantes
que penan en las noches de Lisboa.


Una hermosura de Óscar Hahn

De palabras, de poemas y de tiempo.

¿En qué tiempo?
¿En qué palabras?
¿Con qué poemas?

Siento, pienso y me convenzo de que son las palabras que te digo en el tiempo perfecto.

Sos tiempo.
Sos palabra.
Sos poema.

Somos momento exacto, momento necesario, momento hermoso.Eres presente perfecto.

domingo, 20 de diciembre de 2009

Hoy sólo quiero un verso que guarde silencio, de esos que callan, que se ocultan entre las palabras. Hoy sólo quiero que el tiempo se detenga, y pueda yo, disfrutar de mi vacío. Parece que mientras pasan las horas, se hace un hueco entre la tierra y entre mi pecho. Hueco interminable y desconocido. Hoy experimento un dolor diferente.
Ya no caben estrellas ni sueños; la realidad es tan cierta y desconocida que me presiona contra el viento. Me envuelve y me doy cuenta que mis manos están vacías, soy espuma acongojada, ambigua desde mi origen y probablemente hasta el final. Siento el cuerpo atraído hacía mi alma, como si quisiera expulsarla de inmediato.
Me hago tantas preguntas, pero, de qué me servirían ya las respuestas. Quiero olvidar mis creencias, prescindir de ellas, de la moral y de lo morigerado de mis actos. Sé, que nada de lo que he aprendido me sirve ahora, anduve mientras vivía, buscando letras y olvidé que tenía escencia.