miércoles, 19 de marzo de 2014

Oye Mon, te extraño.

Siempre tuve problemas para identificar las cosas, me cuesta trabajo procesar que la luz  es roja y puedo cruzar la calle, a veces no entiendo los íconos de primer instancia y debo asegurarme más de una vez antes de bajar en una estación o tomar un camión. No soy muy buena para mirar letreros en la calle, no entiendo, hay una laguna enorme entre mi sentido de la vista y mi pasguato cerebro.

Me pasa con todo, sé qué quiero: volver a ser la de antes, andar en bici hasta el fin del mundo, llegar a dar clase con los tobillos llenos de tierra, tirarme en el pasto a dormir, tener una charla con los homeless. Pero es justo como cuando estoy parada al borde de la banqueta y mi cerebro no puede tomar la decisión de cruzar la calle aunque la luz es verde y es seguro caminar.

Ojalá las cosas pudieran ser diferentes. Ojalá

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